Peces de Acuario

En esta página hablaremos sobre una de nuestras grandes pasiones: los peces de Acuario de todo tipo. Estamos trabajando por ser la mejor enciclopedia online sobre todo lo que rodea a la acuariofilia:

  • Peces de acuario
  • Plantas de acuario
  • Elección del mejor acuario

Peces de acuario por tipo / especie

A través de este menú podrás indagar en todos los tipos de peces de acuario que existen (sección en construcción):

Peces de Acuario por Continente

Generalidades sobre los Peces de Acuario

Los peces pertenecen al grupo de los vertebrados, y ya que desarrollan su existencia en el medio acuático, disponen de una anatomía diseńada específicamente para éste.

Dependiendo de la especie disponen de mejor o peor vista, aunque esto último es más habitual. Hay que tener en cuenta, que determinadas especies habitan cauces de agua en los que la visibilidad es prácticamente nula, como por ejemplo determinados cursos de ríos amazónicos.

Para ayudar a la vista, los peces tienen dos orificios nasales, y algunos disponen de barbas alrededor de la boca, o han desarrollado sensibles aletas ventrales que ayudan a reconocer los objetos con el tacto.

También pueden detectar vibraciones y cambios de presión gracias a una línea lateral que contiene órganos muy sensibles a estas y que se extiende desde la aleta caudal hasta casi las branquias.

Adicionalmente a las mencionadas aletas, los peces requieren de otro órgano para poder desenvolverse en este medio: la vejiga natatoria. Ésta es un saco membranoso que puede llenarse o vaciarse de aire según el pez necesite bajar o subir respectivamente. El aire necesario para llenarla (oxígeno y anhídrido carbónico) es obtenido de la sangre, que además se encarga también de su vaciado.

Al igual que el resto de los seres vivos, los peces necesitan respirar. Si tenemos en cuenta que el agua tiene aproximadamente 25 veces menos oxígeno que el aire, nos daremos cuenta de que es necesario la utilización de órganos especialmente adaptados para poder obtener de este medio el oxígeno necesario: las branquias.

Algunos peces, como los betta, han desarrollado otro mecanismo para respirar, el laberinto. Este consiste en una serie de cavidades en el interior del cráneo, que se comunican con la boca y que se encuentran recubiertas de membranas con gran cantidad de capilares que se encargan de recoger el oxígeno del aire almacenado en las citadas cavidades. Este mecanismo permite a los betta vivir en aguas poco oxigenadas, como los arrozales asiáticos de donde es originario.

Reproducción de los peces de Acuario

El tipo de reproducción, así como el comportamiento reproductor varía dependiendo de las especies.

En la naturaleza existen tres tipos diferentes de reproducción: ovípara, ovovivípara y vivípara; los peces, dependiendo de la especie, se engloban en las dos primeras categorías. Los ovíparos son aquellos que ponen huevos, en los ovovivíparos sin embargo, los huevos permanecen en los genitales de la hembra hasta su eclosión, naciendo las crías totalmente desarrolladas. Los vivíparos somos por ejemplo los humanos :-).

Los peces ovovivíparos son, en general, más fáciles de críar (a este género pertenecen por ejemplo los guppys, conocidos entre otras cosas por su fácil reproducción). Las crías nacen de un tamańo más grande, pudiendo alimentarse casi con normalidad desde el primer día. Por ejemplo, las crías de guppy se alimentan perfectamente con escamas trituradas, o con tubifex liofilizado triturado.

Sin embargo, los ovíparos nacen más pequeńos, siendo, generalmente, necesario alimentarlos inicialmente con infusorios y luego con nauplios de artemia hasta que el tamańo les permita tomar la comida normal que se ofrece a los padres. En la sección de alimentación se indica como se pueden obtener nauplios de artemia, e infusorios.

No indicamos en esta sección nada acerca del comportamiento reproductor, porque es tan diferente entre las diferentes especies, que no es posible realizar generalizaciones.

Alimentación de los peces de acuario

Por supuesto, cada especie tiene diferentes requerimientos en cuanto a la alimentación. Como norma, hay que procurar que la alimentación sea variada, ya que esto ayuda al buen desarrollo de los peces, y sobre todo… cuidado con echar demasiada comida en el acuario. Hay que tener en cuenta, que en la naturaleza, los peces disponen de menos oportunidades de obtener comida que en el acuario, así que es más fácil que los peces se encuentren alimentados por exceso que por defecto, y un exceso de comida es muy probable que termine modificando las condiciones del agua, y puede acabar con la vida de los habitantes del acuario. Lo mejor es echar muchas veces de comer a los peces, pero poca cantidad cada vez, de modo que la comida sea consumida rápidamente, y que no quede nada residual. Como ésto no es fácil de lograr, con hacerlo un par de veces al día es suficiente.

Particularmente, solemos ofrecer pellets (o sticks) para cíclidos por las mañanas y alimento congelado por las noches, principalmente larva roja y artemia (en nuestra opinión, el tubifex congelado ensucia demasiado el agua). Otra buena opción para las mañanas es el tubifex liofilizado, que suele venir en taquitos, y es bastánte cómodo.

Para alimentar a las crías, podeís criar infusorios y nauplios de artemia:

Infusorios

Los infusorios son seres unicelulares, que por supuesto no se ven a simple vista, que se mueven con cilios y que se crían es charcas. Para poder obtener infusorios, tenemos varias opciones, entre las que se encuentra machacar hojas de lechuga, y echarlas en un recipiente con agua. A los dos o tres días, podemos observar el agua en el microscopio, y veremos a los tan deseados infusorios. Sin embargo, también tenemos una manera mas sencilla de obtenerlos, y es echando unos granos de arroz integral (con cáscara) en el acuario. El arroz empezará a germinar, y gracias a la cáscara, obtendremos los infusorios. Este mecanismo es fenomenal para los betta, que además se sentirán como en casa 🙂

En tiendas especializadas, y no es demasiado fácil de encontrar por cierto, venden una solución alternativa a los infusorios (por ejemplo liquifry), pero la verdad es que no lo hemos utilizado nunca, y no os podemos decir que tal funciona.

Nauplios de Artemia

La artemia es un pequeño crustáceo que habita en aguas salobres, y que puede vivir un tiempo en agua dulce, con lo que es ideal para alimentar a nuestros peces. Al nacer, se denominan nauplios, y son devorados ávidamente por las crías de cualquier especie de pez.

Lo mejor que podeis hacer es comprar un artemiero. No es excesivamente caro, y os puede valer para muchas veces. Este consiste en un tubo que llenamos de agua, constantemente aireado por una bomba de aire. El agua que introducimos en el tubo ha de ser salada, con lo que necesitamos comprar sal para acuarios. En este tubo incluiremos unas gotas con los huevos de artemia, que vienen junto con el artemiero, y a las 24 – 48 horas tendremos a los nauplios, tras haber eclosionado los huevos.

Ahora viene lo más difícil: hay que colar el agua para poder dar los nauplios a nuestros peces. Lo mejor que podeis hacer es comprar filtros de café, y filtrar el agua con éstos. Los filtros, al ser blancos permiten ver a los nauplios, que por cierto son muy pequeños, y de otra forma los perderíamos. Sacudir el filtro en el agua, y vereis como caen los nauplios.

Elección del Acuario

La primera pregunta que hay que hacerse a la hora de elegir un acuario es: ¿que tamaño es el adecuado?. La respuesta es sencilla: El más grande que se pueda tener en casa, o que se esté dispuesto a tener.

Realmente es mucho más sencillo mantener un acuario cuanto más grande es, ya que es más fácil estabilizar el ecosistema y la calidad del agua. En un acuario pequeño, por ejemplo un exceso de comida (que siempre es malo) ocasionaría un cambio en la calidad del agua rápidamente, pudiendo acabar con la vida de todos los peces (por exceso de nitritos).

Nuestra experiencia es que un acuario desde 100 litros empieza a ser relativamente fácil de mantener, sin embargo un acuario de por ejemplo 24 litros es bastante complicado.

Por supuesto, el tamaño también tiene mucho que ver con el tipo de peces que queramos tener. Si decidimos tener un acuario de cíclidos, 100 litros se antojan pocos. Estos peces son muy territoriales y precisan de acuarios de gran capacidad.

Iluminación del Acuario

La iluminación cumple dos funciones principales en un acuario, la de permitir la fotosíntesis de las plantas y la estética, ya que realmente los peces no se ven demasiado afectados por la iluminación.

Principalmente, hay dos medios para iluminar los acuarios: fluorescentes y focos, siendo el primero de ellos el más utilizado. Los fluorescentes son baratos, y además no producen calor (o al menos no demasiado). Como regla general hay que tener en cuenta que es necesario 1 watio por cada 3-4 litros de agua, siendo el tiempo de iluminación de unas 14 horas al día.

Filtración del Acuario

Una de las partes más importantes es la del correcto filtrado del agua. Los peces producen muchos residuos que es necesario eliminar para que el nivel de amoniaco y nitritos en el agua no se eleve a niveles mortales. Para ello, combinaremos un adecuado filtrado con cambios parciales de agua.

Cada cierto tiempo es conveniente limpiar los filtros (cada 15 días), tarea realmente complicada para el caso de los filtros de fondo (evidentemente esto no hay porque hacerlo cada 15 días), ya que si no se hace las esponjas que filtran el agua pueden llegar a saturarse de suciedad y perder la eficacia.

Hay diferentes tipos de filtros (pudiendo combinarse los diferentes tipos):

Filtros de fondo

Es el más simple, y consiste en una rejilla que se sitúa debajo de la arena. Utiliza adicionalmente una bomba de aire que gracias al difusor produce una corriente en el agua que favorece el filtrado, haciendo que el agua atraviese la gravilla del fondo. Los residuos se sitúan debajo de la arena. Es el que produce un agua menos clara de todos los sistemas de filtrado. Particularmente lo consideramos insuficiente para un acuario, pero es perfecto para combinarlo con otros sistemas de filtrado.

Filtros interiores a motor

Consiste en un recipiente con una esponja, y un elemento de carbón activo por los que pasa el agua impulsado por una bomba interior. Bastante bueno, hay que limpiarlo regularmente tal y como se ha indicado, y sustituir el carbón activo por uno nuevo pasados unos meses.

Filtro externo a motor

Básicamente el funcionamiento es igual que el filtro interno a motor. La diferencia radica en que éste cuelga en la parte exterior del acuario. Habitualmente dispone de mayor capacidad que el interno y permite poner en el receptáculo por donde pasa el agua que se filtra diferentes sistemas: una esponja para eliminar la suciedad, gravilla, carbón activo, etc.

Además hay más tipos de filtros: con sifón, biológicos, con lámpara germicida, etc. No obstante, consideramos que el uso de los indicado anteriormente es suficiente para un acuario medio, y además son bastante más baratos y fáciles de mantener. La elección de uno u otro filtro depende de las preferencias particulares de cada acuarófilo, pero eso sí, hay que tener en cuenta el volúmen del acuario a la hora de elegir el filtro. A mayor tamaño, mayor a de ser la capacidad.

Si estamos pensando poner un acuario de cíclidos, tenemos que tener en cuenta que son peces que producen una gran cantidad de desechos (no hay más que ver la forma de comer que tienen la mayoría de las especies de cíclidos, triturando la comida y expulsando parte por las agallas). Adicionalmente requieren de agua muy limpia, por lo que tendremos que pensar en comprar un filtro incluso para un volúmen superior al del acuario.

El Agua del Acuario

Aunque hemos dejado esta sección para el final, se trata de una de las partes más importantes de todo acuario que es necesario conocer.

Hay dos factores fundamentales en el acuario: la acidez (pH) y la dureza (dH):

Acidez (pH)

La acidez del agua viene definida por la cantidad de iones de hidrógeno disueltos en el agua. A mayor cantidad de iones hidrógeno, más ácida es el agua. La escala de acidez se muestra aquí:

pHAcidez
de 0 a 7Agua Acida
7Agua Neutra
de 7 a 14Agua Alcalina

Ciertamente, esta escala no es real, ya que los peces viven en una escala que puede variar como mucho de 4,5 a 9 (la mayoría lo hacen entre 6 y 8). Existen en el mercado productos químicos que permiten conocer el pH del agua y modificarlo, aunque hay que tener un cuidado extremo con ésto. Una modificación rápida del pH del agua llevaría a la muerte a todos los peces del acuario.

Los cíclidos africanos requieren una agua alcalina, entre 7 y 8 (aunque esto por supuesto varía según las especies), para lo cual, es necesario introducir cascajo de conchas (aproximadamente 2,5 Kg para un acuario de 100 litros de cascajo es suficiente) para incrementar el valor del pH.

Dureza (dH)

La dureza del agua determina la cantidad de sales minerales disueltas en él. La escala de dureza se muestra en la siguiente tabla:

Es posible realizar mediciones de la dureza mediante sistemas químicos que venden en casi todas las tiendas de acuarios. Asimismo, también es posible modificarla.

Mantener una buena calidad del agua es esencial para el mantenimiento del acuario, por lo que es imprescindible realizar cambios parciales de agua (esto es incluso más necesario con un acuario de cíclidos). Estos cambios se deben hacer cada 10 días sobre un total de 1/3 del agua del acuario aproximadamente.

Si el acuario se encuentra superpoblado, hay que tener en cuenta que la gran cantidad de residuos que se crean, decrementan el valor del pH (haciendo el agua más ácida), con lo que los indicados cambios de agua se deben de hacer con una frecuencia mayor.

Plantas de acuario

Realmente, una de las partes mas importantes del acuario, y a la que casi nunca se le suele dar la importancia que merece es a las plantas que en él se introducen. Sin embargo, paradójicamente, la mayoría de los acuarios deben su vistosidad a las plantas que en ellos se han introducido.

Las plantas acuáticas toman su alimento mediante las raíces y directamente del agua mediante diminutas aberturas en la epidermis, denominadas hidropotes. Por tanto, si queremos que nuestras plantas tengan todos los nutrientes necesarios, pondremos una placa de turba debajo de la arena del fondo, y ayudaremos con abono líquido. Realmente, si bien esto es aconsejable, pasado un tiempo, los desechos de los peces, combinados con la acción de las bacterias, producirán los nutrientes que las plantas necesitan, por lo que no siempre es necesario recurrir a este tipo de soluciones. Como casi todo, esto suele quedar a criterio del acuarófilo, que determinará su utilización dependiendo del estado de salud en que se encuentren sus plantas.

Respecto a las cualidades del agua, si bien algunas plantas pueden verse más afectadas por éstas, en general no son demasiado importantes, siempre y cuando no se trate de valores extremos, ya que las temperaturas muy altas o bajas pueden ser fatales, así como valores de pH excesivos (como los requeridos por algunos cíclidos africanos). En general, un consejo lógico: si podeis, introducir especies de la misma región geográfica que los peces que habitan el acuario.

Un aspecto realmente importante es la iluminación. Las plantas necesitan realizar la fotosíntesis, y para ello es necesario iluminar correctamente el acuario. El método de iluminación más utilizado es el fluorescente, ya que son de bajo consumo, generan poco calor y, si compramos los fluorescentes adecuados, producen los espectros de luz requeridos por las plantas para llevar a cabo la fotosíntesis. Por tanto, os aconsejo comprar los fluorescentes en tiendas especializadas en acuarios (ya se que son mas caros y que parecen exactamente iguales, pero al final vuestras plantas os lo agradeceran). En este sentido, se comercializan unos tubos True-lite que producen la luz requerida por nuestras plantas para la fotosíntesis.

Entre las plantas más habituales de acuario te mostramos las más habituales:

  • Alternanthera bettzickiana
  • Cabomba aquatica
  • Echinodorus barthii
  • Hygrophila difformis
  • Hygrophila polysperma
  • Vallisneria gigantea
  • Vallisneria spiralis

Algas en el Acuario

Uno de los grandes problemas que se le plantean a una parte importante de los acuarófilos es la aparición de algas, contra las cuales es realmente difícil de luchar en muchos casos y que pueden llegar a suponer un auténtico quebradero de cabeza.

Sinceramente, no conozco a nadie que tenga acuario y que nunca haya tenido que luchar varias veces, o al menos una, contra ellas. ¿Quien no ha raspado más de una vez los cristales del acuario para intentar eliminar las algas verdes que lo invadían? ¿Y quien no ha ido a comprar un chupa-algas pensando que iba a terminar en la primera noche con todas las algas, y después de dos semanas nos damos cuenta que todo sigue igual?

Si bien es cierto que unas pocas algas sobre piedras y ramas pueden dar un aspecto muy natural al acuario, y que además ayudan a la absorción de nitratos, el exceso de éstas produce una desagradable imagen y puede ser perjudicial para nuestras plantas.

Sobre la forma de combatirlas, así como para evitar su aparición, hay diferentes opiniones, y en la tabla siguiente hemos intentado reunir las causas posibles de su aparición, así como la terapia a seguir para su erradicación. Por supuesto, en los comercios hay diferentes productos alguicidas, de los cuales, particularmente, no soy muy partidario, pero claro, sobre eso seguro que hay múltiples versiones.

Como medidas básicas, tendremos en cuenta:

  • La luz directa del sol genera algas verdes.
  • Si desde el principio de la instalación del acuario, incluimos un chupa-algas, podrá mantenerlas a raya; introducirlo cuando el acuario está lleno de algas no suele funcionar.
  • La mala calidad del agua, con unos niveles altos de nitratos, ocasiona que las algas se multipliquen.
  • Adquirir unos fluorescentes especiales para acuarios que produzcan un espectro de luz apropiado.

¿Qué peces chupa-algas podemos emplear? Pues, desde el tradicional plecostomus hasta los caracoles, pasando por el ancistrus, gyrinocheilus, mollys, guppys, xiphos, etc.

Particularmente, yo tendría cuidado con los caracoles, porque los que inicialmente pueden ser de gran ayuda, pueden terminar siendo una auténtica plaga y acabar con todas nuestras queridas plantas.

ASPECTOTIPO DE ALGASTERAPIA
Algas pardas sobre las rocas.Algas PardasAparecen por falta de luz, por lo cual, intensificaremos la luz.
Algas de color verde que recubren toda la superficie del acuario.Algas VerdesEs una especie muy resistente que hay que combatirla con medios naturales, como por ejemplo con peces chupa-algas. Son causada por una iluminación excesiva, principalmente por luz solar directa.
Algas en forma de hilos que se agrupan alrededor de los brotes de las plantas.Algas filamentosas.Aunque no están producidas por ingún problema en el agua, pueden llegar a acabar con las plantas, por lo que es preciso controlarlas. Eliminar utilizando algún dispositivo mecánico (como una varilla)
El agua adquiere un color verdoso.Algas de tipo plancton.Cambiar parcialmente el agua de forma frecuente. Al igual que las algas verdes, son causadas por exceso de luz, principalmente por luz solar directa.

 

¿Qué hacer con los peces en vacaciones?

Pues nada, llega el verano, y como es lógico, aprovechamos para “desaparecer” de casa unos días. Hacemos nuestros planes, y a última hora nos asalta la duda? ży que vamos a hacer con el acuario? żpodrán pasar nuestros peces sin nuestros cuidados durante unos días?

En principio, la respuesta a estas preguntas es sencilla: a no ser que las especies que tengamos sean extremadamente delicadas, podemos irnos de vacaciones con toda tranquilidad. Pero antes debemos realizar ciertas compras, y dejar todo preparado:

Comida

Bueno, lo primero que nos debemos plantear es cómo vamos a alimentar a nuestros peces. Es fundamental haberlos adaptado antes al alimento preparado, como pueden ser las escamas, pellets, tubifex liofilizado, o cualquier otro alimento que no se estropee, ya que este será el que utilizaremos.

En cualquier tienda especializada podremos comprar un alimentador automático. El funcionamiento es muy sencillo, consta de un depósito donde introduciremos la comida y un programador que hace girar el depósito dejando caer el alimento a las horas que le indiquemos. Tendremos que hacer antes unas pruebas, para determinar que la cantidad de alimento provista es la adecuada.

Particularmente, solemos programar dos comidas diarias, una por la mańana, y otra por la tarde/noche (antes que se apague la luz).

Existen otro tipo de soluciones en el mercado, consistentes en unos bloques que se introducen en el acuario, y que se van disolviendo poco a poco, soltando el alimento progresivamente. A nosotros nos gusta más el sistema del alimentador automático, ya que ensucia menos el agua y es el más parecido al funcionamiento “normal” del acuario. Si bien el equipo es un poco más caro, creemos que merece la pena la inversión.

Luz

La iluminación es otro factor importante, y de fácil solución. En las tiendas de iluminación, supermercados y demás podemos encontrar unos aparatos que se conectan al enchufe de la red eléctrica y que, previa programación, cortan y/o abren la corriente durante las horas que le indiquemos. Como en todo, hay aparatos más caros y más baratos, pero en cualquier caso, el precio es bastante razonable.

Otros aspectos

Por último, antes de irnos de vacaciones, es aconsejable retirar las hojas muertas, y realizar una poda, limpiando aquellas hojas que tengan el aspecto de desprenderse durante las vacaciones.

Además, antes de irnos, realizaremos un cambio de agua, ya que esto no lo vamos a poder hacer tampoco hasta la vuelta.

Y finalmente, si podemos pedir a nuestra familia que de vez en cuando pase por casa y de un pequeńo repaso al acuario, para comprobar que todo sigue perfecto, pues mejor que mejor.